miércoles, julio 3

CÓMO FALL OUT BOY DERROTÓ LA ADVERSIDAD Y VOLVIÓ A LEVANTARSE.

Por Andy Greene.
18 de abril, 2013.

“Estaba en una gran neblina de egocentrismo y pastillas, era difícil creer que podía sentir cualquier cosa,” dice Pete Wentz

Cuando Fall Out Boy anunció su regreso a principios de año, dudaron mucho que a alguien realmente le fuera a importar. Hace mucho acabó el movimiento emo, sus fans jóvenes han crecido y sus carreras solistas ya sentían llegar la muerte. A pesar de todo eso, la banda está experimentando un renacimiento bastante impresionante. Su sencillo “My Songs Know What You Did In The Dark” se ha sentado cómodamente en el Top 30 del Hot 100 por más de dos meses, ganando mucho tiempo de aire en la radio e incluso un reconocimiento de Taylor Swift, quien tuiteó que había escuchado la canción 43 veces en un solo día. Las boletas de los conciertos se están vendiendo como pan caliente, e incluso se están cambiando a estadios.

El nuevo álbum de Fall Out Boy, 'Save Rock And Roll'- con apariciones de Elton John, Courtney Love y Big Sean- llevó a los estantes el martes y es el segundo álbum mejor vendido en la tienda iTunes. “El mundo se mueve tan rápido que no sabíamos si a la gente le iba a importar,“ dice Pete Wentz. “Así que ver que a la gente le importa y muestra interés… esa es la parte buena. Nos demuestra que la banda si significó algo.”

Hace cuatro años, la banda lo dudaba seriamente. Se sentían completamente fuera de onda y despreciados, sin mucha diferencia de una banda de hair metal tratando de sobrevivir en la era grunge. Era como ser Mötly Crüe en 1991. El álbum 'Folie à Deux' de Fall Out Boy (2008), no logró conectarse, y las relaciones en la banda estaban muy mal cuando salieron a la carretera a promoverlo. “Se sintió como una experiencia extracorporal,” dice el guitarrista Joe Trohman. “Algunos de nosotros nos sentíamos fatal en la tarima. Algunos estábamos borrachos. Los fans caminaban pesadamente con las nuevas canciones. No querían escucharlas.”

Se suponía que 'Folie à Deux' fuera una crítica del narcisismo en la cultura estadounidense, pero el vocalista Patrick Stump siente que no funcionó muy bien. “Siento que mucho de ese último ciclo de álbum fue mi culpa,” dice. “Tuve un sueño de cómo tenía que sonar el álbum. Intenté hacer que sucediera, pero nadie estaba conmigo. Estaba forzando mi visión, y eso es algo raro de hacer.”

También fue un período muy difícil para Pete Wentz, bajista y letrista. “Mi vida personal en el momento era cualquier cosa,” dice. “Era muy difícil. Me dejé crecer una barba horrenda y me emborrachaba hasta perder la conciencia, me caí de cara y me la corté… podía sentir las repercusiones sobre la banda. Digo, estaba en una neblina tal de píldoras y egoísmo que era difícil creer que pudiera sentir algo.”

Wentz estaba casado con Ashlee Simpson en ese entonces, y ella acababa de dar a luz a su hijo, Bronx Mowgli. Sus fotos estaban constantemente en los tabloides. “Estaba en la droga de ser Pete Wentz,” dice. “Ahora entiendo cómo estaba opacando a la banda, especialmente a Patrick. Este chico es un genio. Es probablemente uno de los mejores compositores de melodías que hay. En cualquier banda se habría hablado de eso constantemente, pero yo lo estaba opacando. Lo sabía, pero no sabía cómo detenerlo. Era una bola de nieve que se había vuelto demasiado grande.”

A medida que la gira se arrastraba, Stump empezó a darse cuenta que la banda necesitaba un receso desesperadamente. “Él nos sentó a todos y dijo, ‘Si no nos tomamos un descanso para a separarnos,’” recuerda el baterista Andy Hurley. “También dijo, ‘Vamos a terminar odiándonos y sin querer volver a hacer esto nunca más.’ La cosa es, que yo no quería parar.”

Wentz también se resistía mucho a la idea de un hiato, pero Stump sabía que tenía que hacerse. “Siete años es mucho tiempo para nunca tener un fin de semana,” dice. “No todos estaban de acuerdo conmigo. Pero en el lugar en que estábamos era como un giroscopio. Es la velocidad la que lo mantiene unido… Es como todo el mito de Yoko Ono. Ella no separó a los Beatles. Ellos ya estaban fracturados cuando ella llegó.”

“Yo me alejé de todo,” dice Wentz. “La dinámica de la banda había cambiado. Las personalidades de todos habían cambiado desde que comenzamos la banda. Patrick no solía ser nada extrovertido, y después se sentía más cómodo consigo mismo. No sé si le di espacio para cambiar. Creo que tener un hijo me hizo entenderme mucho más. En ese entonces, no respetaba el tiempo de la gente. Me presentaba a las cosas cuando me daba la gana. Era un tipo egoísta que acabó en una posición que ni siquiera entendía. Nadie me dio un libro de reglas ni nada.”

Fall Out Boy tocó su último show en el Madison Square Garden el 4 de octubre de 2009. “Me puse muy triste esa noche,” dice Hurley. “Lloré un poco antes de salir a escena. Pensé ‘Tal vez esto es todo.’” Cerraron el show con “Saturday,” d su álbum debut del 2003 'Take This To Your Grave'. Cerca del final, Mark Hoppus de Blink-182 le afeitó la cabeza a Wentz. Era una limpieza simbólica del pasado, pero también el comienzo de un capítulo oscuro para la banda.

Volver a casa de la gira sin ninguna actividad de Fall Out Boy en el futuro cercano fue bastante reparador. “Mi calendario estaba vacío,” dice Hurley. “Ir de gira como lo hacíamos y tener un horario como el que teníamos te institucionaliza de una forma en que no conoces nada diferente. Creo que pasé por la depresión más oscura de mi vida. Ese invierno fue horrible.”

Wentz tuvo una experiencia similar. “Llamé a mi representante y estaba como, ‘¿La gente ya no escribe e-mails como antes?’” dice. “Solía despertarme y decir, ‘No soporto la cantidad de correos que me llegan.’ Luego ya no me llegaba ninguno… Pasé por un periodo muy, muy oscuro y débil, y al mismo tiempo no tenía una salida para expresarme. Patrick seguía siendo mi mejor amigo. Estuve en su boda. Al mismo tiempo, sentía que tenía que sacarle un poco de esa peste de Pete Wentz de encima.”

Los cuatro miembros de Fall Out Boy finalmente llevaron sus energías a crear nuevos proyectos musicales. Andy Hurley y Joe Trohman formaron el supergrupo de heavy metal The Damned Things con miembros de Anthrax y ETID. Sacaron un álbum bien recibido en 2010, pero nunca tuvieron mucha tracción. Wentz formó el grupo de música dance con la cantante Bebe Rexha. Sacaron un EP y salieron en una corta gira, pero también fracasaron en salir adelante de manera significativa, y Rexha dejó el grupo el año pasado.

Patrick Stump puso sus recursos en su debut de solista de 2011 'Soul Punk'. Recibió críticas positivas, pero muchos fans de Fall Out Boy no estaban dispuestos a seguirlo en una nueva dirección. Fue de gira en clubes, e incluso abrió conciertos para los antiguos protegidos de Fall Out Boy Panic! At The Disco. Nada parecía funcionar.

“La gente me llamaba vendido cuando estaba haciendo mi carrera solista,” dice Stump. “Y yo estaba perdiendo mucho dinero. Pensé ‘si me estuviera vendiendo, espero poder hacer un mejor trabajo en ello.’ Hay críticas completamente válidas de hacer, como ‘No me gusta el álbum,’ o, ‘No me gusta la dirección en que te has ido. Extraño tu banda.’ Esas son cosas completamente válidas para decir. Las cosas que no se vale decir son, ‘Lo estás haciendo por dinero,’ o ‘Te crees Michael Jackson.’”

A medida que seguía su gira solista, el ánimo de Stump de oscurecía más. “Estaba haciendo eso por amor al arte, y nunca he recibido tanta mierda en mi vida,” dice. “Es raro. Creo que no me acosaron hasta que tuve 27 años. Me impresionó lo cruel que podía ser la gente. Pagaban para ir a los shows solo para fastidiarme. Incluso gritaban, ‘¡Me gustabas más de gordo!’ Y yo pensaba, ‘Eso no tiene nada que ver con nada. Eso fue por salud, imbécil.’”

Durante un momento particularmente oscuro en febrero de 2012, Stump derramó su corazón en una larga entrada de blog llamada “Nos gustabas más gordo: Confesiones de un paria.” “Ir de gira con Folie fue como ser el último acto del show de Vaudeville,” escribió. “Éramos dianas de vegetales podridos con sudaderas de Clandestine.” Más adelante reveló que rompió su alcancía para su gira solista. “Es cierto, aún tengo acceso al dinero suficiente para vivir bien y evitar la bancarrota por al menos unos años más con tal de que me ajuste a mi presupuesto… Supongo que sólo estoy molesto porque soy un hombre del pasado de 27 años… Es como si hubiera recibido una enorme señal cósmica que me anuncia que debo desaparecer.”

Fue una chocante muestra de honestidad y emoción pura. Ya no está en el sitio de Stump, y él se molesta un poco cuando se lo mencionan. “Creo que se puede decir que las citas-- no son mi fuerte,” dice. “No soy muy sucinto… Además, no estaba en bancarrota. Solo quise decir que tendría que trabajar de nuevo en mi vida. No es como que fuéramos ricos como superestrellas cocainómanas de los 80. La gente decía, ‘Buaa, puede ir a llorar sobre sus montañas de dinero. Puede ir a hacer clavados en su caja fuerte de Tío Scrooge.’ Bueno, no tengo eso.”

Justo al momento de que Stump publicara la carta, Wentz lo llamó. “Le dije, ‘Escribamos unas canciones o algo,’” dice. “Yo estaba en un lugar muy oscuro y necesitaba una salida creativa. Patrick es un tipo tan bueno que escribió las canciones conmigo, pero no creo que su corazón estuviera en ellas. Eran bastante flojas. Las equipararía a una cosa de fin de semana perdida que solo le interesaría a un fan en el planeta. Fue como una aguada.”

Sin perder el ánimo, intentaron de nuevo no mucho tiempo después. Eventualmente les salió la canción “Where Did the Party Go.”

“Pete se emocionó mucho, y eso me emocionó a mí,” dice Stump. “Nos dio mucho momentum. Entonces decidimos que era hora de llamar a todos los demás.”

El grupo se reunió en secreto en la casa de su representante en Nueva York. “Teníamos que elaborar la idea de que si íbamos a hacer esto, tendría que ser sobre el futuro de Fall Out Boy,” dice Wentz. “No íbamos a ser solo una banda de legado.”

'Save Rock And Roll' se grabó en Venice, California con el productor Butch Walker. Mantenerlo en secreto fue difícil, especialmente para un grupo tan visible en las redes sociales. “Definitivamente me alejé de Twitter,” dice Hurley. “No quería que me encontraran por GPS o algo así.”

Encontrar un nuevo sonido no fue tan difícil como lo temían. “Escucho a muchas bandas que a medida que envejecen se quejan, ‘Oh, la nueva generación no nos entiende,’” dice Stump. “Es como que, ‘Bueno, tienes que mantenerte relevante haciendo música que sea relevante para la gente.’ Lo que me fascina de eso es que no puedes idearlo. No puedes hacer el mismo álbum que hiciste hace un millón de años y esperar que sea algo que resuene con la gente. Pero tampoco te puedes ir por cosas como lo de la radio. Tienes que encontrar ese espacio zen que suene como tú, pero también sea nuevo.”

Es una mezcla difícil de encontrar. “Queríamos algo que fuera muy crudo,” dice Wentz. “Pero aún necesitábamos algo donde la gente sintiera lo mismo que habían sentido la primera vez que escucharon a Fall Out Boy, pero la música no podía sonar como la misma música que habíamos hecho antes. Nunca hemos sido una banda que juega a lo seguro. Probablemente pudimos haber escrito "Sugar, We're Going Down" cinco veces, pero nunca lo hicimos.”

No decirle a absolutamente nadie sobre la reunión hasta que todo estuviera en su lugar era extremadamente importante para la banda. “A fin de cuentas, somos fans de Fall Out Boy,” dice Wentz. “Desde una perspectiva de fan, pensamos en cómo nos gustaría que sucediera. Bam, está en Internet. Tienes la canción, el álbum y el show. La espera me hubiera enloquecido.”

En la mañana del 4 de febrero, anunciaron todo: el sencillo, el álbum y la gira. Tocaron un show esa noche en un pequeño club en Chicago. La noche siguiente, llegaron al sótano Studio en el Webster Hall en Nueva York. Los fans hicieron fila en el frío inclemente alrededor de 10 horas antes de que empezara el show, muchos aferrando letreros hechos a mano. Se sintió como un viaje en el tiempo hacia 2006, cuando el grupo tomaba la tarima y saltaba a “Thriller,” los gritos fueron ensordecedores.

Fall Out Boy tienen casi 60 fechas confirmadas ahora, y en el otoño estarán como acto principal en estadios en los Estados Unidos. La banda afirma que tenían una muy remota idea de que a la gente le importara tanto.

“Sin embargo, eso nunca nos importó mucho,” dice Stump. “Siempre hemos sido nosotros cuatro contra el mundo. Cuando nos fuimos, se sintió más o menos como que el mundo había ganado. Fue decepcionante, pero la ironía es que hace poco leí una reseña de un show reciente. Alguien decía ‘Vaya, eso fue genial, pero realmente deberían tocar más canciones de 'Folie à Deux'.’”

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